Portillo de Lunada – La Porra – Collados del Asón
Hoy recorreremos la parte alta del nacimiento del río Asón. Un glaciar conformado por la Sierra de la Vaga con los picos, el Picón del Fraile, el Veinte, el Pizarras, el Carrío y la Porra de la Colina que aportan sus aguas de ladera al curso subterráneo del río, para aparecer en lo que se considera su nacimiento, a la altura de los Collados del Asón.
Nos acercaremos al Portillo de Lunada, pudiendo comprobar durante la subida la terrible deforestación que se ha producido en la cabecera del río Miera. Esta tiene su origen a mediados del siglo XVIII, cuando la Real Fábrica de Cañones de la Cavada se encontraba en pleno apogeo.
La necesidad permanente de madera para sus hornos de fundición hizo preciso la ejecución de grandes obras para el traslado de troncos desde las zonas altas, a medida que las áreas cercanas a la fabrica iban quedando desforestadas. El río Miera fue convertido entonces, en un autentico canal con el encanchado y canalización total de su cauce, hasta alcanzar su cabecera al pie del Portillo.
Tras agotar los bosques de la cabecera del río, se planteó la necesidad de talar y bajar los árboles ubicados en las cumbres de Lunada y zonas próximas del norte de Burgos, para lo cual se proyectó y construyo un gran tobogán que permitía descender hasta el río la madera. Esta infraestructura estaba compuesta de una base de piedra y mortero y un resbaladero de madera a modo de canal sobre el que se deslizaban los troncos. El proceso era facilitado por una corriente de agua, captada igualmente en el puerto que además reforzaba el canal del Miera para impulsar valle abajo los troncos.
Este resbaladero, con un desnivel de casi 500 metros, sumado a los 25 kilómetros de canalización del Miera y sus infraestructuras de diques, constituye con toda seguridad, una de las mejores obras de ingeniería desarrolladas en España antes del siglo XX.
Comenzaremos la marcha justamente en el
mismo alto de Lunada, donde por un sendero ascendente en dirección norte. nos
acercaremos al collado de Bustalveinte, dejando a nuestras espaldas el Picón
del Fraile, hoy observatorio militar. Desde aquí seguiremos un cordal que va
tomando dirección este. y pasa por los picos, del Veinte, el Pizarras y el
Carrío, para dejarnos en las faldas de La Porra de la Colina (no confundir con
el Porracolina), objetivo de nuestra marcha. Tras una ligera ascensión,
llegaremos a esta cumbre de 1448 m. que por su altitud y situación es uno de
los mejores miradores de Cantabria, abarcándose desde su cima
Descenderemos hacia el este por el Hoyón de Saco, hacia Hoyo Grande. Una vez abajo podremos observar el lapiaz arrasado de hoyo Grande, un magnífico ejemplo de erosión glaciar, y no podremos evitar pensar en una especie de campo de fútbol rocoso. Siguiendo en dirección SE, a través de las hayas, llegamos a las cabañas de Saco, donde el camino se vuelve claro y evidente. Sólo nos queda seguirlo disfrutando de la sombra de sus quejumbrosas hayas, a la espera de poder ver alguna ardilla o quizá, con un poco de suerte, un corzo. A ratos podemos ver una panorámica de las paredes opuestas del Asón. Dejamos a nuestra derecha los Castros de Horneo, y al llegar al Sotío nuestro camino gira al Sur, para salir cerca del alto de La Posadía, con lo que sólo nos queda por una pista llegar a la carretera, el puerto de los Collados del Asón.
Esta ruta tiene una dificultad media-baja CAÑONES DEL ASON En esta ocasión visitaremos el bonito valle de Soba. Este valle se ubica en el rincón sureste de Cantabria, limitando con las provincias de Vizcaya y Burgos. Rodeado por todas partes de altas montañas, es un valle aislado y muy poco conocido, pese a la belleza de sus paisajes. Lo surca el río Gandara, afluente del Asón, pero el territorio sobano desborda ampliamente la cuenca hidrográfica del Gandara, llegando por el oeste hasta el río Miera en el pueblo de Valdició y por el este hasta el río Calera, que sirve de limite con el País Vasco.
Comenzaremos la marcha en los Collados del Asón. Tomaremos un camino amplio y cómodo, que, pasando junto a la Fuente Bezón y, tras un rato de camino, nos llevará hasta las cabañas Horneo, para llegar al Alto de Posadía que da vista al Hoyo de Bernaviento. Continuaremos por un sendero que gana en altura ligeramente por lo Apartaos (un sinfin de peñas que se encuentran por encima nuestro). Llegamos a una solitaria cabaña, El Conlinchao, de seguido al primer cañón o canal, la Cañada de Moncrespo. Salimos de ella y comenzamos a ascender por el Monte Moncrespo en busca de una serie de cañones que, entrando y saliendo de ellos, nos llevarán, a través de bonitos bosques, hasta una enorme cueva que la llaman la de Currutuerta, en lo alto de los Apartaos. Desde la cueva empezaremos una bajada por un sendero que casi se pierde por la ladera del monte hasta volver a llegar al Hoyo de Bernaviento, para regresar por él hasta los collados del Asón, de donde partimos.
NOTAS de INTERÉS: Es una preciosa marcha, por unos parajes apartados de la civilización. Procuraremos ir juntos todo el rato ya que la marcha es un poco intrincada y los senderos muchas veces se pierden entre las zonas de bosque y las canales dificultad media alta.
Fuente: David


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